martes, 24 de agosto de 2010

vendito veneno

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Diario El Comercio Lima -Perú
26 -11-1997
Martha Meier MQ.
Las raíces del barbasco

Bendito veneno...

Una experiencia que se viene desarrollando en el valle del río Apurímac, demuestra cómo la recuperación de ciertas especies puede contribuir a reducir el cultivo ilegal de la hoja de coca. Esta hoja, íntimamente ligada a la historia y cultura peruanas, a los rituales y a la medicina tradicional es hoy, lamentablemente, utilizada como materia prima para fines que nada tienen que ver con el milenario espíritu de su uso.

La pasta básica de cocaína, PBC, y la cocaína son sinónimo de muerte, corrupción y violencia. De ser utilísima hoja ha sido convertida en una verdadera puerta de ingreso al infierno. Degradación moral y decadencia ambiental esas son las dos caras de una misma moneda. Nuevas alternativas de cultivo se buscan para erradicar las amplias extensiones ilegales de esta especie.

El Barbasco, arbusto oriundo de los valles trasandinos de clima tropical aparece como una esperanza. Sus raíces contienen una importante proporción de rotenona, potencial veneno que actúa sobre los insectos y que durante centurias se utilizó como pesticida natural, perdiendo vigencia debido a la introducción de peligrosos agro tóxicos... Sobre la mesa una pequeña y transparente bolsa plástica. ¿Su contenido? Un polvo parecido a la cocoa. "Se trata de la raíz molida del barbasco", nos explica Katia Loayza del Centro de Prevención contra el Abuso de Drogas, Cedro. Esta entidad viene desarrollando, desde fines de 1996 y con apoyo financiero del Fondo Contravalor Perú-Canadá, un programa para desarrollar el cultivo e industrialización de esta especie típica de nuestro país, que es la primera planta de su género en el Valle del Apurímac, y "quizá la única en su género en toda la selva alta peruana, no sólo se trata de lograr la sustitución del cultivo ilegal de la coca y demostrar la rentabilidad y potencial de otras especies de la flora nativa", indica.

EL BUEN ARBUSTO

El Barbasco, conocido también como cube, es una leguminosa cuya raíz contiene "rotenona", un conocido pesticida natural que goza de gran demanda en el mercado, tanto local como internacional, para la producción de insecticidas ecológicos y biodegradables. Sirve para controlar variedad de plagas y erradicar todo tipo de insectos en cultivos alimenticios e industriales. La experiencia de Cedro viene ya beneficiando a más de mil familias de agricultores, y de paso a los empobrecidos suelos de la zona. Recordemos que las leguminosas enriquecen la tierra, al fomentar la fijación del nitrógeno.

El cronista y naturalista español, el jesuita Bernabé Cobo (1596-1657) mencionaba ya a esta importante planta: "En los ríos es muy usado el pescar con barbasco, que es cierta yerba como el bejuco, que, majada, echan en el agua y adormece y emborracha a los peces, de suerte que quedan sobreaguados como muertos".

Se sabe que masticadas, estas raíces poseen ciertas propiedades estupefacientes, por lo que son utilizadas en la medicina tradicional como narcótico, también contra los parásitos intestinales. Los pueblos amazónicos impregnan aún sus flechas de cacería con ella, para paralizar a sus presas.

DESARROLLO ALTERNATIVO

Para Cedro "los logros del proyecto son verdaderamente importantes". Y desde todo punto de vista así se ve. Se está demostrando 'in situ', en una zona donde hasta hace poco imperaba la violencia narco-terrorista, la posibilidad de sustituir un cultivo ilegal por uno de gran proyección.

Es en el propio lugar donde se ha levantado la planta de procesamiento, brindado así una fuente segura de trabajo que beneficia, principalmente, a la población y economía de esa parte del valle. En todo el proceso, además, no se ha dejado de lado el enfoque ambiental, ya que se está utilizando energía renovable, como es la solar.

Cedro indica: "Esta es una de las actividades que realizamos en el afán de cuidar nuestra tierra y unirnos en la lucha por preservar la naturaleza".

Una experiencia que demuestra cómo es posible luchar contra la pobreza, empezar a socavar las bases mismas del narcotráfico y conservar y recuperar el ambiente en que vivimos. Un veneno, el de la raíz del barbasco, nos ayuda pues a erradicar ese veneno derivado de la hoja de coca, que aniquila mentes, sueños y voluntades...